3 Reglas de oro para una Startup

3 Reglas de oro para una Startup

Vamos aclarando las características fundamentales de una Startup porque existe mucha confusión en mérito.

Hoy te quiero hablar más en profundidad de lo que es una Startup.

Ya escucho en cada esquina por donde me muevo la palabra Startup en la boca de cualquier persona en cualquier momento.

Que si yo voy a montar una Startup, que si yo tengo una, que si mi negocio es una startup.

Ya a cualquier cosa que se mueve hoy le llaman Startup.

Pero desafortunadamente no es así.

Acabo de trabajar unos meses en un proyecto que se definía cómo una Startup y realmente no tenía ni un solo rasgo de ser una.

Tener una página Web o realizar retransmisiones en streaming no significa ser una.

He intentado transformar sus ganas de ser un nombre popular en un negocio real, pero no lo he conseguido. Sencillamente no han escuchado un solo consejo ni me han dejado modificar nada en su proyecto. 

Probablemente he sido durante 4 meses el becario más pagado de Europa.

Pero visto que este no es el único caso que he visto, quiero aportar un poco de claridad y realidad sobre este término tan abusado últimamente.

¿Qué es una Startup?

Para estos clientes con los cuales he colaborado unos meses, «una Startup es una empresa que invierte poco y crece mucho sin casi hacer ningún esfuerzo.»

Una definición muy vaga e seguramente poco SMART para este tipo de empresa.

Sobre todo porque el punto focal no consiste en invertir poco y ganar mucho: he visto negocios que han invertido algunos miles de Euros para empezar a moverse para luego generar centenares de miles de Euros y otros que han invertido desde el primer momento millones de Euros para ganar muchos más millones en un plazo bastante corto.

Para mi una Startup es una empresa que utiliza la tecnología para crecer rápidamente y que puede escalar sin necesidad de aumentar exponencialmente su financiación.

Si vende a 10 o a 1000 personas, va a necesitar más o menos la misma inversión.

Pero, si quisiera simplificar aún más te diría que para mi es una empresa que consigue resultados o fracasa rápidamente.

Sí, has entendido bien, fracasa rápidamente

No queda en una zona de sombras 10 años sin avanzar en ninguna dirección intentando sobrevivir y consumiendo recursos de inversores.

Así que el foco para definir una Startup no se encuentra en la inversión necesaria para empezar el proyecto.

Ahora mismo te voy a explicar claramente donde se encuentra el foco y  el porqué.

Pero para terminar quiero escribir el significado que he encontrado en el diccionario:

«Empresa de reciente creación con grandes posibilidades de crecimiento que se dedica a la comercialización de productos o servicios mediante el uso de tecnologías de información y de comunicación.»

Me gusta poco como definición, pero es la que hay. Yo te he dado la mía. Seguimos.

1- El Equipo

La primera pieza fundamental para diferenciar una Startup de un proyecto tradicional es el Equipo que la compone.

Un equipo que necesita grandes conocimientos tantos del sector en el que se ubica el negocio cuánto del marketing online y de la tecnología que va a necesitar para impulsar el negocio.

Esto no significa que una sola persona necesita saber todo de todo, pero si así no fuera necesita rodearse de lo mejor en cada ámbito porque es la única manera de tener un diferencial importante respecto a la competencia.

Por ejemplo en el proyecto en el que estaba trabajando nadie conocía ni papa de marketing online y tecnología, los colaboradores eran todos de perfil muy bajo.

Por lo tanto ya solo con esto es suficiente para afirmar rotundamente que no tienes entre las manos una Startup, porque te falta uno de los pilares fundamentales. La componente tecnológica.

Además en el 99% de los casos una Startup necesita salir en búsqueda de financiación para poder crecer rápido y sin un equipo a la altura, ningún inversor va a tomar en cuenta una candidatura de este tipo.

En el ejemplo vivido en primera persona había una agravante más: ninguno de los socios trabajaba a tiempo completo en el proyecto.

Esto ya rompe todas las reglas de una Startup, porque un proyecto es ya complicado llevarlo adelante trabajando al 100% en el, imagina con dedicación parcial… ¡Era más Startdown!

Da último y no menos importante, ese tipo de negocio se suele caracterizar por tener equipos pequeños y muy especializados.

No tienen 500 personas trabajando en el proyecto no obstante hayan recolectado millones, propio porque eso perjudicaría la escalabilidad que tiene que ser dada por la tecnología y no por el número de trabajadores.

2- Tecnología

Para una Startup poder ser una necesita implementar en la ecuación la tecnología.

Esto no significa necesariamente tener que inventar algo revolucionario que cambiará el mundo para siempre.

Por ejemplo es suficiente con aplicar una tecnología que ya existe en un sector que no la utiliza y luego mejorar el proceso para adaptarlo al nuevo sector.

Nada más y nada menos. Ya está casi todo inventado y en la mayoría de los casos es suficiente saber observar para dar en el clavo.

Muchos proyectos se limitan a copiar proyectos existentes sin aportar ningún valor propio y esto no es montar una Startup.

Te darás cuenta en el momento en el que necesitarás financiación: pero ya será demasiado tarde.

En el proyecto en el que he trabajado unos meses, «utilizaban» tecnología de hace 10 años propuesta por profesionales mediocres y cada vez que se le proponía una mejora la música era siempre la misma.

Nosotros somos una Startup entonces tenemos que invertir poco dinero y ganar mucho, esto es lo que hay».

Pues fantástico, entonces tienes un proyecto para «después del trabajo» que necesitará años para ver la luz (si la va a ver), justo el contrario respecto a una Startup. 

¿Estás montando una Startup y te sientes un poco perdido o abrumado?

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3- Escalabilidad

Otra regla de oro de ese tipo de proyecto: si no es escalable, no es una Startup, punto en boca como decía la famosa Paloma de la serie «Aquí no hay quien viva» interpretada por Loles León.

Nada de historias raras o justificaciones inútiles.

La fórmula tiene siempre que ser de 1 a ∞.

¿Qué significa esto?

Significa que más o menos con la misma inversión puedes vender a infinito sin necesidad de añadir cada vez más costes, más mano de obra, etc. para cada producto o servicio que vendes o realizas.

Por ejemplo si inventas un software para cubrir un hueco de mercado, lo puedes vender a infinito sin que tus costes fijos se incrementan de la misma manera.

Sencillamente necesitas de más capital para llegar a más personas pero esos son costes variables.

En el ejemplo de mi última  colaboración con ese tipo de proyecto, tampoco daban con este requisito.

A cada producto vendido sumaban necesidad de más gastos y más mano de obra.

Esto no es una Startup, es un negocio tradicional de toda la vida: no hay que avergonzarse, no hay nada de malo en esto.

Sencillamente hay que admitirlo y aplicar las reglas del juego de un negocio tradicional.

De lo contrario vas a fracasar al 100% porque estás aplicando las reglas de una Startup y te esperas cosas que no van a pasar.

Escalar rápido, gastar poco, encontrar rápidamente un inversor para poder escalar.

Así que si sigues empeñado en decir que tienes una Startup asegúrate de verdad de tenerla o lo que va a salir mal parado serás tú, nadie más.

4- Inversores

La última regla de oro extra que te voy a contar hoy, que es una consecuencia de los 3 puntos anteriores, es que ese tipo de negocio atrae inversores casi sin necesidad de hacer esfuerzos.

¿Porque? Sencillo: combina los 3 factores de los cuales he hablado arriba.

Además un buen proyecto se diferencia de un proyecto tradicional al menos por una de estos dos aspectos:

  1. Vende mucho desde el principio: por ejemplo un software que resuelve un problema importante en un determinado sector, empieza a vender bastante desde el principio y necesita capitales sencillamente para poder escalar.
  2. Tiene una potencialidad enorme: por ejemplo un proyecto como hemos visto tantos en los últimos años: Uber, AirBNB, Facebook pueden ser algunos ejemplos de proyectos que sin vender mucho desde el principio o ser rentables a corto plazo, pero han movido masas de personas causando un interés importante de los inversores.

Sin ninguna de estas dos características difícilmente tu proyecto va a avanzar rápidamente y esto puede significar tener que cerrar después de unos meses por falta de liquidez.

Da último, pero no menos importante, dos observaciones sobre los inversores, porque todo el mundo se muere por tener inversores y que metan millones en sus proyectos (yo ya no).

1- Cuidado porque el dinero no es tuyo, es de la sociedad y lo tendrás que gastar en muchos casos según el dictamen del inversor.

Muchos quieren rentabilidad rápida, no le importa hacia donde tire el proyecto.

Un fundador normalmente quiere montar su proyecto. 

Así que ojo, porque puedes quemarte con mucha facilidad porque la presión será enorme y muchos emprendedores no están capacitados ni quieren soportarla. 

2- Ojo con pensar que la inversión es la validación de tu negocio. 

Muchos emprendedores piensan que la primera financiación gorda que llega es la validación del negocio.

Ojo, no es así. Para el inversor es una inversión más con una mentalidad de meto mi dinero en 10 proyectos, 9 fracasan o me dan muy poco y 1 triunfa.

La validación solo te la puede dar el mercado, tu cliente ideal.

¿Ahora tienes claro que es una Startup?

Vuelvo a incidir que es muy importante entender este concepto antes de montar cualquier cosa y dejar de utilizar ese nombre para cualquier cosa que se mueve.

Desde mi punto de vista una Startup es un proyecto que crece rápido o fracasa rápido con tecnología y capacidad de escalado exponencial sin aumentar los costes proporcionalmente.

En ambos casos el resultado va a ser positivo por diferentes razones.

No hay que avergonzarse si tu proyecto no es una S_____p: yo mismo no tengo ningún proyecto de ese tipo en marcha en este momento, ni quiero tenerlo.

Mis objetivos en la vida (que es muy breve) son otros.

Vivo bien, hago lo que me gusta, cuando me gusta y porque me gusta y lo tengo claro: no espero de mis proyectos el rendimiento o crecimiento de una Startup.

Ni el estrés, ni la exposición que conlleva.

Tu puedes hacer lo mismo.

Todo eso es importante aclararlo porque no se mueve de la misma manera que un negocio tradicional.

Si quieres seguir los pasos de una Startup con un negocio tradicional te vas a pegar una hostia terrible, porque funcionan muchas veces a las antípodas.

Si de lo contrario tienes de verdad una, intenta potenciar al máximo los 3 puntos que te he comentado arriba.

Seguramente tendrás muchas posibilidades de salir adelante.

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